4. Mapa de la trucha del Sistema Ibérico
El Sistema Ibérico actuó de borde costero
durante las transgresiones marinas del Mesozoico, tiene una forma triangular,
comienza en las estribaciones orientales de la Cordillera Cantábrica
y se dirige al Mediterráneo. De manera general, gana anchura
y pierde altitud mientras se acerca al mar. Se extiende a lo largo de
más de 400 kilómetros, desde Burgos a Alicante, con dirección
NO-SE. Las mayores alturas son las de los picos Moncayo (2.313 m), Urbión
(2.228 m), Cebollera (2.142 m), Peñarroya (2.019 m) y Javalambre
(2.020 m).
En el eje axial del Sistema Ibérico se encuentra el zócalo
fracturado, por lo tanto es en esta zona donde afloran los materiales
más duros: granitos, gneis y pizarras; en los bordes encontramos
sectores de pliegues de cobertera, y es en estas zonas donde se encuentran
las calizas y las arcillas. La litología es muy variada.
Comienza en la sierra de la Demanda, pero la mayor parte del conjunto
montañoso pertenece a la provincia de Teruel, con las sierras
de Gúdar, el Maestrazgo y el macizo de Javalambre, que con los
Picos de Urbión, el Macizo del Moncayo, la sierra de Albarracín,
los Montes Universales y la Serranía de Cuenca completan las
sierras de este sistema, repartidas por las provincias de Burgos, Soria,
Zaragoza, La Rioja, Cuenca y Guadalajara.
También hay fosas interiores, como las de Calatayud-Daroca, Albarracín,
Ademuz y la Bureba.
Las zonas climáticas que abarcan esta cordillera hacen que podamos
encontrar desde el clima de alta montaña con influencias atlánticas
hasta el clima mediterráneo templado. La vegetación que
podemos encontrar es la adaptada a cada tipo de clima, pudiendo encontrar
desde brezales y enebrales, bosques caducifolios, hayedos, bosques mixtos,
propios del clima de influencia atlántica hasta vegetación
de monte bajo esclerófilo, encinares y pinares mas propios del
clima mediterráneo.
Los ríos más importantes que parten de aquí son
el Duero y el Tajo, que desembocan en el Atlántico; el Jalón
y el Mesa afluentes por la derecha del Ebro; el Júcar y el Turia,
que desembocan en el Mediterráneo.
4.1 Castilla la Mancha
4.1.1 Cuenca
La orografía de la Serranía de Cuenca, que junto al la Sierra de Albarracín componen los Montes Universales, permite que discurra por ella ríos con gran tradición en la pesca de la trucha. Algunas de sus zonas trucheras más renombradas de la zona centro peninsular se encuentran enmarcadas en está provincia. El Sistema Ibérico avena en esta provincia hacia el Mediterráneo: ríos Júcar con sus tributarios Valdemeca, Huecar y Cabriel (que se une al Júcar ya en la provincia de Valencia) y que tiene a su vez como afluentes al Mayor, Guadazaón y Ojos de Moya; y hacia el Atlántico el Tajo (Tajillo) desde su entrada en la provincia (a poco de su nacimiento en Teruel) hasta la confluencia con Guadalajara, con los siguientes afluentes: Guadiela, Portezuelas, Trabaque, Escabas y Cuervo.

Cualquiera de estos ríos se pueden considerar truchero en todo, o casi todo, su recorrido por la provincia, en ellos se encuentran excepcionales zonas trucheras que mantienen buenas poblaciones y las posibilidades de que mejoren son muchas ya que últimamente algunas, debido a problemas puntuales, no están pasando por sus mejores momentos.
4.1.2 Guadalajara
Los ríos trucheros que provienen del Sistema Ibérico
en la provincia de Guadalajara son básicamente el Tajo y todos
los afluentes que en él vierten sus aguas, estamos hablando,
a excepción del río colector, de ríos pequeños
con grandes estiajes que en su mayoría discurren por una zona
de roca caliza que se ha dado en llamar el Alto Tajo y que tiene como
capital a la población de Molina de Aragón. Las aguas
de estos ríos son transparentes, no reguladas y muy poco contaminadas
(con excepciones), el paisaje característico de esta zona está
compuesto por laderas de robledales, bosques de pinos y sabinas, las
paredes de los barrancos, cortadas a veces en vertical, forman estrechos
cañones por donde transcurren los ríos.

Seguido del
Tajo, el río de más relevancia en cuanto
a la pesca de la trucha se refiere es el
Gallo que une sus aguas
con él en el Puente de San Pedro y parece que tiene síntomas
de recuperación después de una época mediocre.
Otros Ríos de la zona son el
Cabrillas, el
Bullones,
el
Arandilla, el
Salado, el
Ablanquejo, el
Hoz
Seca y el
Tajuelo, son los afluentes que completan la lista,
todos ellos ríos calcáreos de escaso caudal medio que
merma mucho en época de sequía (en algunos casos hasta
secarse) y grandes crecidas esporádicas. Incluimos en esta relación
los ríos
Dulce, pequeño río famoso por sus
buenas truchas que es afluente del Henares por la izquierda, y
Tajuña,
que después de un largo recorrido paralelo al Tajo por la derecha
confluye con el Jarama poco antes de que se una éste al mismo
Tajo; y también sirva de excepciones dos ríos que no deposita
sus aguas en el Tajo sino en el Ebro, el
Mesa y el
Piedra.
4.2 Aragón
4.2.1 Teruel y Zaragoza
La cordillera Ibérica, que ocupa casi toda la
provincia de Teruel y el margen occidental de la de Zaragoza, es otro
gran muestrario de riqueza geológica. Una buena muestra la podemos
encontrar en las formaciones geológicas formadas por el agua
en la roca caliza en la sierra de Albarracín y en los macizos
montañosos de Güdar, Javalambre y Albarracín, y en
las turberas y ríos de piedras de la sierra del Tremendal.
Los ríos son tributarios del Ebro por su margen derecha y a excepción
del Jalón y del Jiloca, tienen cuencas pequeñas. Sus escasos
cauces se alimentan fundamentalmente de las precipitaciones de lluvia,
que al discurrir por una zona de clima mediterráneo se ven sometidos
a una gran irregularidad, con un máximo en marzo y un mínimo
acusado en verano, y unas grandes diferencias de caudal de un año
a otro. Las crecidas son escasas, sólo se producen de tarde en
tarde y a veces se notan más por el color turbio de las aguas
que por el aumento espectacular de caudal, lo que indica que estos ríos
ibéricos arrastran las tierras desnudas que flanquean sus orillas.

Como río principal de esta zona nombraremos al
Guadalaviar, llamado así en su nacimiento y que pasa a
llamarse Turia a partir de Teruel cuando recibe las aguas del
Alfambra; el Jalón, el Jiloca, la Huerva,
el Queiles, el Guadalope, el Huecha, el Martín,
el Matarraña, el Mijares, el Mesa y el Piedra,
completan esta lista.
Cabe mencionar que el río Tajo nace en la provincia de
Teruel, aunque es corto el recorrido tiene.
4.3 Castilla y León
4.2.1 Soria
La provincia de Soria se encuentra enclavada en la confluencia
de dos importantes sistemas montañosos, el Ibérico y el
Central, es lógico pensar que mantiene una profusa red hidrográfica,
que en su mayoría avena a uno de los ríos colectores más
importantes de la península, el Duero, que nace en los
Picos de Urbión, en Duruelo. Los principales afluentes en esta
provincia suelen ser pequeños ríos de cabecera de corto
recorrido, por la derecha los principales ríos que alimentan
al Duero desde el Sistema Ibérico son el Ucero con su
afluentes el Abión y el río Sequillo, que
son ríos de carácter calizo con una gran capacidad de
regeneración de los salmónidos gracias a la gran cantidad
de alimento que producen sus aguas; por la izquierda los ríos
Araviana, Razón (con su afluente Razoncillo),
Revinuesa, Tera (afluente Zarranzano) y Fuentepinilla.
La porción meridional de la provincia está Surcada por
ríos que avenan al Ebro: río Jalón que nace
en la Sierra Ministra y tiene como principales afluente en la provincia
por la derecha al río Blanco.
4.2.2 Burgos
El Duero y el Ebro cruzan los extremos
opuestos de esta provincia, dividiéndola en dos cuencas. Los
afluentes del Ebro son los más caudalosos: Oca y Tirón
y los del Duero los más largos: Arlanzón, Arlanza
y Esgueva.
El Sistema Ibérico comprende en Burgos los altos páramos
de la Lora, prolongando los altos niveles de la paramera hasta el Sur
de la capital. A este Sistema pertenece la Sierra de la Demanda, con
una de las máximas elevaciones de la provincia el Pico de San
Millán (2.134 m) límite de Burgos con La Rioja y Soria.
Vertiente del Ebro
El Tirón nace en un territorio de fuertes
pendientes, a pocos kilómetros aguas abajo del paraje conocido
como Tres Aguas logra abrir un valle de fondo plano flanqueado por pendientes
escarpadas de forma piramidal, discurre sus primeros kilómetros
por tierras de burgalesas para luego adentrarse en las riojanas y desembocar
en el Ebro
El río Oca nace a partir del manantial de San Indalecio
a 990 m.s.n.m. y confluye con el Ebro cerca de Oña.
Vertiente del Duero
El río Pedroso nace en la Sierra de la
Demanda, aguas arriba de Barbadillo de Herreros, pertenece a la Cuenca
del Duero y desemboca en el Arlanza, a la altura de Cascajares de la
Sierra.
El río Arlanza nace en Fuente Santa, en la Sierra de la
Demanda, y desemboca en el río Arlanzón. En su curso alto
discurre entre cascadas, corrientes y saltos de agua, atraviesa de Este
a Oeste la mitad meridional de la provincia de Burgos
El Arlanzón nace en las cumbres de Mencilla, en Sierra
de la Demanda, después de recorrer 129 kilometros desemboca en
el Pisuerga. Atraviesa Burgos y en la misma ciudad tiene dos afluentes
el rio Pico y el Vena,
El río Esgueva, afluente del Pisuerga, nace en las Peñas
de Cervera, en el término de Espinosa de Cervera (Burgos) y desemboca
en el Duero después atravesar la provincia de Valladolid Tiene
unos 120 kilómetros de recorrido.
4.4 La Rioja
Sobre las cimas más elevadas de las sierras de
Urbión, Cebollera y Demanda, tienen su divisoria las provincias
limítrofes, y al mismo tiempo, son las divisorias hidrográficas
del Duero y el Ebro. Generalizando, podemos afirmar que las vertientes
septentrionales de ambas sierras pertenecen a La Rioja, mientras que
a las provincias de Soria y Burgos corresponden las vertientes meridionales.
A continuación enumeramos una breve reseña de los ríos
de La Rioja:
El rio Oja ocupa el sector central del la Sierra de Demanda,
y nace en los alrededores de pico Gatón, a unos 2.000 m. de altitud.
Discurre encajado en su curso alto entre vertientes muy pronunciadas
que aportan en periodos de deshielo gran cantidad de agua procedente
de las cimas más elevadas de la Demanda. A partir de la aldea
de Posadas ensancha su valle y suaviza su perfil longitudinal.
El Najerilla nace a una altitud de 1.640 m. dentro del término
de Canales de la Sierra, y deja el macizo en su extremo oriental a la
altura de Anguiano. Su trayectoria permite diferenciar dos tramos; el
primero abarca desde su nacimiento hasta el pantano de Mansilla con
trayectoria Oeste-Este; el segundo va desde Mansilla hasta Anguiano
con un cambio de dirección SurOeste-Noreste. Recibe un conjunto
de afluentes que descienden de la Sierra de la Demanda por su margen
izquierda o de la Sierra de Urbión por la derecha, estos últimos
mucho más caudalosos. En él se encuentran algunos de los
cotos trucheros mas nombrados de la Rioja
El sector del Najerilla que va desde Mansilla a Anguiano ofrece un aspecto
totalmente diferente, la dureza de los materiales ha impedido la evolución
del curso fluvial, que discurre entre meandros encajados. Los valles
son estrechos y en las laderas de fuerte pendiente, con escaso suelo,
y donde sobresalen los estratos rocosos, favoreciendo un aspecto agreste,
mientras que las cumbres son de formas suaves y alomadas.
Al margen de rio Ebro, el Najerilla es el más importante,
los restantes ríos de la región se encuentran a notable
distancia del él, sobre todo los más orientales: el Oja,
el Piqueras y un buen río truchero, el Iregua (con
sus afluentes río Mayor, río Lumbreras y
Arroyo Lavieja). A partir del Iregua hacia el Este, los caudales
disminuyen mucho (Leza, Cidacos, Linares).