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La Pesca a Mosca en España
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CONSTRUYE Y PERSONALIZA TU CAÑA DE MOSCA |
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Ya que montamos nuestras moscas, incluso algunos forofos fabrican sus propios anzuelos. ¿ Porqué no fabricar nuestras propias cañas?. De ésta manera podremos personalizar la empuñadura, las anillas, escoger los colores de los amarres de las anillas etc. Incluso, podremos firmar la caña con nuestro nombre. Los materiales necesarios para ello, serán: Un cutter. Una pequeña lima fina. Unas tijeras. Valdrán las de montar las moscas. Un portabobinas. También valdrá el de montar las moscas. Lo primero es comprar un BLANK, que es el tubo de grafito cónico que hace de caña. Existen en el mercado varias marcas, entre las principales: SAGE, ORVIS, DIAMOND... Pasando al montaje, lo más importante es distinguir el nervio, que es donde van a ir colocadas las anillas y nos dará el equilibrio perfecto al montaje. Algunos fabricantes marcan esa zona con una raya longitudinal. Si no es así, habrá que mirar donde, en el proceso de fabricación, se ha solapado la fibra. Que es cuando una de las capas se ha superpuesto sobre la otra. También se puede apreciar, porque es, la parte más gruesa y rígida. Una vez distinguido el nervio, colocaremos y fijaremos la anilla de punta. Modelo, marca, forma y composición que deseemos. Y ésta, será la referencia para el resto del montaje. El siguiente paso, es la colocación del talón y la empuñadura. Que al igual que las anillas, las hay de forma, peso, composición y precio dispares. Aquí, lo más importante, es alinear correctamente el portacarretes con el nervio y la anilla de punta. Para realizar ésta operación y las siguientes, existen en el mercado soportes para colocar el BLANK y poder trabajar sobre él. Pero creo que, para fabricarnos UNA caña es tirar el dinero, pues, nos lo podemos fabricar nosotros fácilmente con unas tablas de madera. Imaginaros que el BLANK ha de estar apoyado sobre el soporte, paralelamente a la mesa de trabajo y tendremos que poder girar el BLANK sobre sí mismo, de manera cómoda y uniforme. Unos cortes en forma de cuña invertida serían suficientes. Podemos variar la acción de la caña, introduciendo el BLANK hasta el final del portacarretes, la caña será más de acción de punta. Y lo contrario, separándolo del final del portacarretes, máximo 6 centímetros, será más parabólica. Hay que tener en cuenta que al comprar la empuñadura, tenga una perforación que se ajuste lo más posible al diámetro del talón de nuestro BLANK. Para corregir pequeñas holguras, el método más empleado, consiste en enrollar en el talón gasa o esparadrapo, para posteriormente poder pegarlo al portacarretes con resina epoxi. De ésta manera, se consigue una unión perfecta. Tendremos mucho cuidado con ir limpiando los restos de pegamento, con alcohol o con otro producto recomendado por el fabricante. Para colocar las anillas en el nervio del BLANK, hay que alinear las patas de las anillas, exactamente en el nervio. Para calcular el diámetro de la anilla, tendremos en cuenta lo siguiente: Línea a lanzar líneas del número 3, anilla de 4 mm. Línea a lanzar líneas del número 6, anilla de 7 mm. Ninguna caña constará de menos de 8 anillas. Si la caña es de 7 pies, llevará 9 anillas. Si es de 9 pies, 11 anillas. Las anillas se fijarán, de manera provisional, sujetándolas con unas vueltas de hilo de montaje o con unas gomas. Nunca con pegamento o similar pues lo más fácil es que haya que realizar correcciones. En segundo lugar, proceder a fijar provisionalmente, la anilla más cercana a la punta, que se colocará a una distancia de 9 cm en cañas de hasta 8 pies y a 12 cm en cañas superiores. Para fijar las siguientes anillas, se le sumará a la primera distancia 2 cm. Así, si la primera anilla la hemos colocado a 12 cm. La segunda irá a 14 cm; la tercera a 16 de ésta y así sucesivamente, hasta la anilla de salida, la más cercana al portacarretes, que no podrá estar a una distancia superior a 50 cm de la empuñadura. Es conveniente pasar las medidas a un papel para hacernos una idea aproximada. Una vez fijadas las anillas, provisionalmente, pasaremos un nylon, al que colgaremos un pequeño peso y comprobaremos que el nylon haga contacto en todas ellas y que ejerce una presión por igual en ellas. En caso contrario, realizaremos pequeños desplazamientos de las anillas, para ajustarlas y que la caña trabaje sin presiones excesivas en puntos aislados. Para colocar las anillas de forma definitiva, comenzamos aplicando pegamento de fijación, para que las primeras vueltas del hilo de amarre se queden colocadas permanentemente. Las primeras vueltas se darán como si empezásemos el montaje de una mosca. Aprisionando el comienzo con las siguientes vueltas. Enrollamos el hilo que hemos escogido, girando la caña sobre el soporte, siempre con una presión constante, comenzando 3 mm antes del principio de la pata de la anilla. Cuando veamos que nos quedan 8 vueltas para llegar al final, pasaremos un bucle que aprisionaremos con éstas últimas 8 vueltas. Cortar el hilo de la bobina y pasarlo por el lazo que hemos aprisionado, tirando de él, llevaremos el hilo de fijación por debajo de las últimas vueltas y así quedará fijada la primera pata. Repetiremos la operación con las patas restantes. Tendremos mucho cuidado de que las patas apoyen paralelamente sobre la caña, para que no se produzcan cortes o rozaduras que pudiesen dañarla. Por último aplicaremos el barniz con un pequeño pincel de punta
plana. Siempre girando la caña sobre el soporte. Se deja secar, y ya tenemos nuestra
caña personalizada. Alfonso Casado Sánchez |