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En la localidad leonesa de La Vecilla y en las poblaciones cercanas
situadas en el valle del río Curueño, desde hace más de cuatro siglos, se crían dos
razas de gallos de los que se obtienen unas plumas idóneas para el montaje de moscas
artificiales. Las plumas de los "gallos de la Cándara" se han hecho famosas
internacionalmente por la longitud de sus barbas, el color, el brillo y la tersura y
flexibilidad que ofrecen al montador. Estas dos razas de gallos son el Pardo y el Indio de
León. Habiendo dentro de estas dos razas una variedad de colores de pluma bastante
amplia, las que aparecen en las imágenes son las variedades más frecuentes y más
utilizadas.
Las plumas de gallo Pardo son de color pardo muy oscuro o negruzco con brillos
azulado-verdosos, su manto puede tener coloraciones blanco-amarillentas, amarillas,
doradas o plateadas; presentan un moteado de manchas oscuras más o menos uniformes, también llamado penca.
El gallo Indio posee un plumaje color gris ceniza brillante más o menos oscuro según
variedades, su manto es de color amarillento-verdoso o marrón tostado.
Hay que diferenciar, dentro de estas plumas, entre las que provienen de la colgadera del
gallo y de las de riñonada, estas ultimas de mayor calidad, si bien es cierto, que por
las características de cada tipo, cada pluma tiene su uso en el montaje de artificiales.
Las barbas de estas plumas son utilizadas fundamentalmente para el montaje de moscas
ahogadas, de cercos (colas) para moscas secas y de tejadillos (alas) de tricópteros,
aunque su uso se extiende en otras muchas aplicaciones dentro y fuera del montaje de
señuelos artificiales para salmónidos, siendo también utilizados en montajes para peces
de agua salada.
Los nombres que describen la tonalidad del color de las plumas están inspirados, en
algunos casos, en la similitud que ésta tiene con la de ciertos animales, así el nombre
de la variedad corzuno esta inspirada en el color del pelo del corzo, el sarrioso en el
sarrio o rebeco, en otros lo que inspira este nombre es la coincidencia de color con otros
elementos como son el acero, las avellanas, la plata o el plomo.
Las condiciones ambientales en las que viven estos gallos hacen que su cría fuera de su
lugar de origen no sea la óptima para que la calidad de sus plumas sea la adecuada,
también influye notablemente la tradicional forma de hacer la pela de las plumas. Se
hacen cuatro o cinco pelas al año no haciéndola en invierno. De cada pela se pueden
obtener de 6 a 9 mazos (un mazo son 12 plumas) de riñonada y de 8 a 10 mazos de
colgadera, aprovechándose también algunas plumas del cuello en la raza de gallo Indio.
La pluma de los gallos de León es un elemento indispensable a la hora de montar muchas de
nuestras imitaciones, la apariencia que las da es difícil de igualar por cualquier otro,
es un material de probada efectividad y a demostrado a través del tiempo que no tiene
rival ni sustituto que pueda con él. Por suerte existe toda una comunidad de criadores de
estos gallos que aseguran su continuidad y la calidad de sus plumas por mucho tiempo.
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| Flor de escoba |
Aconchado |
Pardo Medio |
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| Corzuno Rojizo |
Corzuno oscuro |
Corzuno |
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| Corzuno claro |
Sarrioso |
Langareto |
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| Amarillo |
Avellanado |
Rubión |
Negrisco |
Acerado Oscuro |
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| Acerado |
Acerado Claro |
Plateado |
Palometa |
Plomizo |
Ernesto Cardoso |