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La Pesca a Mosca en España
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LA PESCA A LA NINFA |
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Contenido: Introducción. Introducción. Esta modalidad de pesca es poco conocida, aunque ya hay
bastantes pescadores muy interesados en aprender esta técnica. Generalidades. La pesca a la ninfa ha tenido siempre un halo
misterioso. La realidad como en tantos casos, no es tan excepcional como la fantasía. Pesca a la Ninfa. Casos prácticos. ¿Cuándo debemos pescar a la ninfa?. Si decidimos qué
se debe hacer cuando la trucha está comiendo ninfas, y habida cuenta que en su estómago
casi siempre las hay, podríamos llegar a la conclusión de que siempre se debe pescar a
la ninfa. Sin embargo, esta afirmación no me parecería exacta puesto que hay momentos,
no muchos, en que la trucha se alimenta de insectos adultos. Habremos leído que la
alimentación básica de nuestro pez lo constituyen larvas y ninfas, que según algunos
reputados autores alcanza un 90%, nivel que yo situaría entre un 80 a 85%. Estos
porcentajes serían muy aproximados entre los ejemplares medianos y pequeños e inferior
entre las grandes truchas, quienes incluyen en su dieta buen número de presas vivas de
tamaño apreciable. No obstante, todas las truchas, sean del tamaño que sean, comen
ninfas asiduamente. Puedo hacer dicha afirmación, puesto que durante largos años me he
tomado la molestia de examinar el contenido del estómago de innumerables truchas
capturadas. En mi chaleco de pesca, siempre hay un sitio para una cuchara especial que me
permite extraer el contenido del estómago de mi presa, sin dañar a la misma. La Trucha está a fondo o entre dos aguas. Vemos como esta trucha se desplaza y entreabre sus mandíbulas enseñándonos el blanco de su boca. Por supuesto que dichos desplazamientos no los efectúa para mantener la línea, como las mujeres: la trucha se está alimentando de ninfas. Es un momento idóneo para que un principiante ponga una imitación de ninfa en el bajo de línea. Si, en este caso la trucha no se encuentra a mucha profundidad, la pesca no es difícil. La táctica es como sigue: el lance debe hacerse lo suficientemente arriba de la posición de la trucha; de este modo, la ninfa irá hundiéndose progresivamente y cuando llegue a la posición de nuestro pez, estará a la profundidad conveniente. Si nuestra imitación es buena, la trucha se desplazará hacia nuestra ninfa. Podremos observar cómo la trucha se acerca cautelosamente hacia la ninfa (sobre todo, si entre la superficie y la trucha hay una profundidad entre 0.5 y 1.5 m y las aguas discurren suavemente), yendo más lenta cuando le faltan pocos centímetros para tomarla. Esta lentitud es una señal cierta para clavar. Y, con respecto a este extremo, debo deplorar los equívocos creados por bastantes falsos pescadores de ninfa, quienes han capturado muy pocas truchas con esta técnica, respecto a los consejos en que, dicen y exigen, la total necesidad de tener una gran vista, de que hay que ver en todo momento la ninfa...., ¡Efectivamente, una buena vista ayuda!. Pero mucho más que una vista de "lince", ayuda la costumbre y la observación, puesto que ver una ninfa es francamente difícil. Volveremos, aparte de lo dicho anteriormente: ¡se leen tantas inexactitudes, escritas por quienes no saben, creado excesivas fantasías acerca de la ninfa!. Trucha comiendo Ninfas cerca de la superficie. Otro de los momentos en que podemos percibir que la
trucha está comiendo ninfas, sin que nosotros veamos el pez, debido a un mal ángulo de
visión, es aquel en donde pueden apreciarse alteraciones en la superficie del agua,
alteraciones en las cuales, dicha superficie del agua no llega a ser rota. La trucha,
evidentemente, está alimentándose de ninfas, cerca de la superficie del agua. Es un caso
muy típico cuando hay plantas acuáticas muy cercanas a dicha superficie. La trucha se
está alimentando de las ninfas que salen de dichas plantas y son sus desplazamientos los
que producen las ondulaciones mencionadas. No consideramos muy difícil capturar truchas
en estas circunstancias: la táctica consiste en lanzar nuestra artificial (una ninfa sin
lastrar o poco lastrada) un poco más arriba de las alteraciones producidas por la trucha.
Diremos que las ondulaciones suelen ser muy rápidas, habida cuenta que la trucha no desea
se le escape una ninfa que, por estar a punto de emerger, puede alcanzar la superficie de
inmediato. Por estas circunstancias, la trucha come con avidez y "corre" a
capturarlas cuando cree que se le está escapando la comida, no es difícil. Eso sí:
cuando veamos que la ondulación que delata a la trucha se dirige hacia nuestra imitación
!tirar rápidamente!, puesto que la trucha, exactamente igual que se desplaza con rapidez,
rehusará rápidamente nuestra ninfa. Trucha merodeando cerca de la superficie. Un caso clásico en el que se puede capturar algún buen ejemplar, es el que describimos a continuación. Si acostumbramos, como sería deseable, a ir observando el río, al desplazarnos de un sitio a otro, veremos alguna trucha merodear lentamente, dando vueltas de un lado para otro. Suelen hacer esto no lejos de la orilla y cerca de la superficie y en las aguas lentas de las presas o pozos. Es claro que está buscando comida. Si a estas truchas las podemos capturar con una imitación de mosca seca, nos será más fácil tentarla con una ninfa. Haremos lo siguiente: procurando que no nos vea (cosa, por desgracia, bastante difícil) nos acercaremos con cuidado, tratando de protegernos detrás de alguna mata o agachándonos. Como podéis apreciar, estamos pescando desde la orilla. Aprovechando el momento en que la trucha mira hacia otro lado, lanzaremos nuestra imitación ligeramente adelantada y ladeada, a fin de que nuestro bajo de línea no la espante. Es más que probable que la trucha se desplace hacia nuestra ninfa, como estamos en un plano más alto, veremos cómo la trucha toma nuestra imitación sin excesiva prisa, así pues, no debemos precipitarnos pues tendremos tiempo para clavar. Falsas tomadas sobre la Mosca Seca. Voy a tratar de relatar un caso muy típico: aquél en
que observamos una gran cantidad de subimagos sobre las corrientes, o en las cabeceras de
las tablas, ya cerca de las corrientes, mientras las truchas hacen aros y aros, uno tras
otro. A primera vista, creeremos que las truchas están dándose un buen banquete de
subimagos, sobre la superficie y, sin embargo, en muchos casos no es así; por el
contrario: la trucha está comiendo ninfas y emergentes. Este es un caso muy corriente y
se da cuando en el agua hay una eclosión de determinadas especies de efémeras que la
trucha prefiere comerlas en estado de ninfa o de emergente. Es el caso clásico entre los
pescadores, enloquecidos, cambiando y cambiando sus imitaciones de mosca seca, mientras la
trucha desprecia dichas imitaciones, una tras otra (dicho sea de paso, alguna tomada
suelta sobre determinada artificial en seca, no sirve más que para desconcertar al
pescador y no darse cuenta de que la trucha está consumiendo ninfas). PESCA DE LA TRUCHA A LA NINFA, AL AGUA. Pesca en las tablas. Para este tipo de pesca, como en general para aquellos
casos en que la trucha no esté muy profunda, es conveniente engrasar (o aplicar un flota
líneas) al sedal y, también, una buena parte del bajo de línea. Desde luego, no
engrasaremos la ninfa y es más: tendremos cuidado de no tocarla con nuestros dedos si
están engrasados. Diré, de paso, que el sedal a emplear conviene sea fino, un DT4F es
buen diámetro; la caña debe ser de acción suave y con suficiente longitud, entre ocho
pies y medio y diez pies. En cuanto al bajo de línea, para casi todos los casos de pesca
a la ninfa, debe terminar en un diámetro del 15. El engrasar parte del bajo de línea se
debe a que flota mejor de este modo y, por otra parte, al tomar la trucha nuestra ninfa,
tirará del nailon, éste hará estela sobre el agua y sabremos que se ha efectuado una
tomada sobre la ninfa; es ésta la única señal que tendremos. No obstante, no debéis
preocuparos pues, en general, se ve muy claro. En seguida os acostumbrareis a captar este
tipo de picadas. Son desplazamientos del bajo de línea sobre la superficie del agua, y al
estar pescando en tablas, lo apreciareis con claridad aunque pesquéis largo. Basta un
suave y largo "cachete"; difícil será que no clavemos a la trucha pues en
estas circunstancias la trucha, si toma la ninfa, lo hace muy francamente. Sitios típicos
para pescar las tablas a la ninfa, cuando no vemos la trucha, son: los bordes de las matas
de las plantas acuáticas sumergidas; junto a las plantas que emergen del agua y puestos
en que existe una vegetación en la orilla, cayendo las ramas sobre el agua y con cierta
profundidad. Pesca en la corrientes. Hablaremos ahora de la pesca "al agua" con
ninfa en corrientes de poca profundi-dad, con piedras que emergen del agua en algunos
sitios y con pequeños rompientes. Son puestos típicos de ríos de montaña y media
montaña, aunque se dan asimismo este tipo de corrientes en los cursos bajos de los ríos,
bien cuando dicho río de bifurca en brazos o en alguna que otra corriente. Partiendo de
la base que la ninfa se pesca como la seca: es decir, aguas arriba (de lado en algunas
ocasiones), en este tipo de corrientes es imprescindible pescar "aguas arriba" y
lanzando muy corto (entre cinco y ocho metros la mayoría de la veces). Iremos levantando
la caña y tirando un poco del sedal, y digo un poco porque la mayoría de las veces, con
levantar la caña será suficiente. La ninfa deberá navegar por el agua, a la misma
velocidad de la corriente o ligeramente superior. Cuando, en algún punto, la corriente
sea muy lenta estiraremos un poco el sedal o levantaremos la caña a fin de conseguir que
la ninfa derive naturalmente y no se aproxime dando tumbos, sin la apariencia debida. Una
vez finalizado el recorrido de la ninfa, se la levanta, se avanza unos pasos y se la
vuelve a lanzar de nuevo a otra pequeña corriente o al borde de otra si la corriente
principal tiene cierta fuerza, etc. De este modo, poco a poco, se van pescando estos
tramos que he descrito. Las picadas en dichos sitios se suelen ver; generalmente, veremos
a la trucha tomar la ninfa lentamente, a pesar de estar pescando en corrientes ¡suele ser
muy emocionante ver una buena trucha tomar nuestra ninfa, casi a nuestros pies!. Ténicas de pesca No creo que (en estos momentos) deba tratarse la pesca
a la ninfa con excesiva meticulosidad pues creo, sinceramente, que lo comprenderían muy
pocos y es muy posible que en vez de crearse una afición (en definitiva, lo que pretendo)
se crease un respeto que no haría sino desanimar. Este artículo pretende ser de
divulgación y por ello, dirigido a esos pescadores de mosca seca que quieren comenzar a
pescar a la ninfa, al darse cuenta que, muchas veces, la trucha no toma sus imitaciones en
superficie porque, evidentemente, están comiendo debajo. Esta impotencia constituye una
atracción y un reto y el pensamiento se dirige a tratar de comenzar a dominar la técnica
que (es mi pensamiento), constituye el último escalón en el arte de la pesca a la mosca.
A estos pescadores les diría que pueden pescar a la ninfa; es cuestión de voluntad.
Tendrán grandes satisfacciones porque ¿hay algo más agradable que el capturar una
trucha difícil? y, por el contrario ¿Hay algo más frustaste que la impotencia de no
capturar una trucha activa?. La trucha está comiendo entre dos aguas o en el fondo. La trucha, entre dos aguas o en el fondo, se desplaza
entreabriendo la boca (veremos el blanco de sus labios). Si las aguas están a una
temperatura relativamente baja y en corrientes suaves o tablas (difícil es que la
actividad sea en corrientes fuertes con temperatura baja) lo más probable es que nuestra
amiga esté comiendo ninfas de BAETIDOS. Con la temperatura ya elevada y en ríos
pedregosos, nuestra trucha estará comiendo ninfas de BAETIDOS o de EFEMERELIDOS pero si
el río, por el contrario, es abundante en plantas acuáticas serán las ninfas de
EFEMERELIDOS las más abundantes. La trucha está comiendo cerca de la superficie. Es un caso típico aquél en que, muchas veces debido a un mal ángulo de luz, no vemos la trucha pero si observamos alteraciones en el agua que, sin llegar a ser rota, presenta una especie de rayas que denotan al pez moviendose rápidamente debajo de agua. Este caso es típico con la temporada avanzada, en ríos con una gran riqueza en plantas acuáticas. En este caso, vale lo dicho en el apartado anterior pero nuestra ninfa será sin lastrar. A veces, observaremos unos desplazamientos más rápidos y no tan seguidos, como hemos descrito. lo más probable es que una imitación de la ninfa de TRICOPTERO nos proporcione la ocasión de clavar unos hermosos ejemplares. La trucha merodea cerca de la superficie. Es muy interesante mirar al río porque puede que
veáis una trucha merodeando cerca de la superficie y, también, cerca de la orilla. Esta
trucha es fácil capturarla con una ninfa; pero ¿qué tipo de ninfa poner?. Aquí hay
respuesta para todo: Falsas tomadas sobre mosca seca Nuestro pobre amigo, en plena eclosión, le faltan
manos para cambiar de mosca; muy triste, piensa que (entre las mil moscas secas que
abarrotan sus cajas) la única que le falta es la que están comiendo esas marchosas. Pesca de la trucha a ninfa al agua, en pozas y corrientes Cuando la temperatura del agua es baja. Si las truchas
pensamos no están profundas, usaremos ninfas sin lastrar; por el contrario, si pensamos
que están comiendo abajo (profundas), utilizaremos imitaciones lastradas. Francisco Pérez Bernués. |