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Historias de Pescadores |
Inicio de temporada (Alberto Saez 10/ abril/ 2002 )
Aunque ya hace unas cuantas semanas que comenzo la pesca en algunas
de las tierras conquistadas por los burebanos, el domingo pasado se cerro la veda en el
Oca, el rio de mi pueblo, y ese dia marca de verdad el Inicio de la Temporada.
Me levante prontito, a eso de las nueve. Desayune en casita de mama, y me fui a tomar un
cafe y a leer el periodico. A eso de las diez y cuarto llegue a la huerta. Las perras al
verme se pusieron histericas y acabaron rompiendo el alambre que sujeta la puerta de su
jaula. Nos acercamos los cuatro al rio y pude ver como las lluvias de la noche anterior lo
habian dejado un poco jaro. A Cheli y a Lara parecio no importarles mucho, ya que lo
primero que hicieron fue meterse al rio. Con la serenidad que dan los años, Tina las
miraba desde la orilla. No sin discutir las convenci de que a pescar no iban a venir.
Me puse el vadeador y el chubasquero y saque mi caña de cuatro metros y la caja
anaranjada de cucharillas. No entraban muy bien, pero en todos los pocillos salia alguna a
darse cabezazos con la evia plateada de puntos rojos del numero tres. Ya hace un par de
años que llevo viendo dos truchas como dos barras de pan en un pozo que hay cien metros
por debajo de mi huerta, pero siempre en verano cuando ya esta cerrada la pesca. Si que
haria 200 lances en el pozo en cuestion, y solo una trucha me dio un pequeño susto en la
parte de arriba y otra de unos 30 cm en la parte de abajo. Baje otros 300 metros haciendo
cuatro lances en los pocos sitios en los que el pobre Oca aun tiene agua. Alguna truchilla
salio, pero nada reseñable. Me volvia hacia la huerta y saque de mi caja anaranjada una
pequeña celta dorada con rayas rojas. El eje tenia mas curvas que una cuerda en un bolso,
pero con los alicates tamaño industrial que le cogi a mi padre del cuarto de las
herramientas, enderece el eje, corte dos anzuelos y aplaste la muerte del tercero como
pude. Parecia que esta no les gustaba mucho, pero en el pozo anterior al de las barras de
pan, lance detras de la piedra y cuando aparecia la cucharilla vi que una sombra se
despegaba del fondo cansinamente. Pegue los ojos en la cucharilla y la vi desaparecer.
Ningun aspaviento, la cucharilla se habia detenido como si de un enganchon en un tronco se
tratase. Agudice la vista y le vi EL OJO, mirandome. Le dije en voz alta: te vas a
enterar. Clavada y a correr. Es una lastima que el Oca sea tan pequeño y baje tan poco
agua, porque desluce la pelea. En un par de minutos ya se dejo tocar y al minuto siguiente
la agarre. COÑO, tres palmos, y esta gordita y fuerte. Una preciosa trucha, y tiene la
tripa llenita. Se habra puesto buena de peces esta mañana. Mil pensamientos en un segundo
mientras agarro con los dedos el anzuelo de la celta que tenia en el morrillo, pero pega
un cabezazo y se parte la puntilla del anzuelo. Claro tendre esta cucharilla desde hace
quince años. La tenia en el agua entre mis manos y desaparecio visto y no visto. Ay
pajara, que te crees que no te voy a coger mas veces con toda la temporada por delante.
¿Sera una de las del pozo de arriba?, ¿sera otra?. Con estos pensamientos recogi el
cañazo (y es que pescar a cucharilla es un coñazo) y me volvi a la huerta.Encendi la
chimenea, llame a los colegas y a las palabras de "morcillas asadas" aparecieron
derrapando por la entrada de la finca. Tras el vino y las morcillas volvimos al rio a eso
de la una. Hasta las dos no se animaron ni las moscas ni las truchas, pero cuando lo
hicieron las primeras respondieron las segundas. La verdad es que no asomo el morro
ninguna de las importantes (con lo bien que comian la noche anterior), pero truchillas
para divertirse habia unas cuantas. No obstante no dejeba de pensar en la trucha de mi
huerta. ¿Sera otra? ¿porque no? Cuando llegue el verano tengo que ir a ver si veo a las
tres. Pero antes tengo que cogerlas por lo menos una vez a cada una.
Este fin de semana tengo Pino del Rio y Pesquera de Ebro, asi que las dejare tranquilas.
Ademas no hay prisa. Tengo mas de cien dias por delante. Pero no dejo de acordarme de su
ojo mirandome. Si señor, una preciosa trucha de unos 60 cm y unos dos kilos de peso. Y no
me equivocare mucho. He estado muchos años pesandolas en la bascula de la cocina y las
truchas de los tributarios del Ebro son asi, mucha cabeza, pero la cabeza pesa poco.![]()