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Historias de Pescadores |
Cristinas , 25 Junio (Manu Antón 26/Junio/ 2002 )
Hola a todos: Lo he pescado el pasado martes 25 de Junio. Como la temporada ya está algo avanzada y se me ha pasado el "mono" de pescar lo que sea, me dediqué a los "pepinos", con el siguiente resultado:
El día empezó (alrededor de las 8:30) sacando uno de 45 cm. pescado a 4 mts. delante mío (tardé 10 min. y un cigarro adicional en aproximarme) que subió a un trico (qué subidón, yo ya pensaba que iba a rechazarla) en una poza de aguas totalmente calmas. Creo que era un macho por la famosa cara de perro y hocico puntiagudo que tenía. Lo cierto es que no parecía tan grande cuando la ví, pero debía estar muy abajo y me engañó el efecto óptico. Me tuvo tanto tiempo peleando que me dió pena y no le hice la foto de rigor (eso de ir solo a pescar tiene ventajas e inconvenientes).
Después perdí otro justo antes de tocar escama, en una tabla rápida y con el mismo trico. Más tarde perdí otro con una ninfa de quironómido grandecita en #18, y que tras una dura pelea me partió el terminal (recién puesto, 2 kg de resistencia y nudo "turtle": o sea, una bestia) y se acercó a echarme un vistazo, lo que yo hice también, pudiendo verle la ninfa en el lado de la boca.
En la tabla de ciprínidos puse una hormiguita negra enana (tuve que comprar plumitas de gallos modificados genéticamente para poder conseguir el tamaño de las hormigas de allí), que iba dirigida a la mayor de todas las truchas del día: pasaría de los 50 cms. Pero cuál fué mi sorpresa que, cuando se disponía a subir, salió una "enana" de 35 cms. y me quitó la que habría sido mi trucha del año.... mala suerte. Y así fue pasando el día, pescando 12 horas y con un resultado bastante bueno: varias de 25 a 30cm; varias entre 30 y 40; 3 de más de 40; y un torpedo perdido.
Lo cierto es que este año las truchas no están nada fáciles y no consigo pasar de la docena, lo que el año pasado conseguía siempre. Sin embargo, este año la pesca "a seca" me está deparando unas satisfacciones mayores que el año pasado (en que pescaba mucho más a ninfa plomeada), aunque el trabajo que cuesta también es superior, comentar también que las ignitas de colores crema a tostado, en tamaños #16 y #18 y montajes paracaídas, me dieron algunas de las capturas. Creo que las truchas están tan pescadas que se han hecho tremendamente desconfiadas, pero el reto también es importante: las ves, pero para que no te vean debes ser tremendamente sigiloso... y a veces creo que es imposible: hay sitios donde no sé cómo ponerme para lanzar sin que te vean. Por ejemplo, en la famosa tabla de ciprínidos hay un árbol del lado de la carretera cuyas ramas caen hacia el río y bajo el que se apostan varias truchas. Yo lo intento pescar desde la otra orilla, pero hay tanto carrizo que no encuentro ninguna postura para lanzar sin que me vean. En fin, ya aprenderé a lanzar un poco mejor los rodados, para no salpicar tanta agua y que no se me hunda la mosca.
Por lo demás, he visto bastantes más cachos que los anteriores
días. Muchísimo barbo (que si te ven te espantan las truchas de delante) y también
alevines de truchita (esperemos que crezcan mucho). Sólo volaban ignitas y unos odonatos
blancos (algo más cortos y bastante más finos que los caballitos del diablo) a los que
las truchas saltaban como posesas. A las 19:30 se paró el río y decidí no apurar más y
volverme a Madrid, agotado pero contento. ![]()