| Tinciones con ácido pícrico: |
El acido pícrico lo puedes comprar en algunas farmacias ( creo que lo utilizan para análisis o cosas de esas ), yo lo encargué en una y al final no pude pasar a recogerlo (la farmacéutica seguro que se ha acordado de mi familia unas cuantas veces). Finalmente lo compre en Jon Huerga Landa, lo vende en bolsitas de 5 gramos, creo que era por unas 300 pelas.
Es un polvo amarillo que para usarlo se mezcla con agua. Con una o dos cucharaditas (de café) del polvo en un bote de unos dos vasos de agua puedes tener pícrico para teñir durante varios años. Antes de teñir es conveniente que lo que quieras teñir esté desengrasado (es decir, si es una piel, conviene que la hayas lavado previamente con jabón y agua caliente).
El ácido pícrico no es un ácido, tal y como se les conoce genéricamente, sino el 2-4-6 Trinitrofenol, pero por cosas de la química le han dado este nombre.
No tiene nada que ver con el ácido acético, que es un ácido débil (todos los ácidos orgánicos lo son), lo que no quiere decir que, a altas concentraciones haga pupa. Pero los fuertes de verdad son el clorhídrico, nítrico, sulfúrico, etc (inorgánicos).
Otra cosa: por favor, si amáis los ríos y el mar, y además a vuestras cañerías, no tiréis ninguna sustancia química agresiva por los desagües, existen sitios de reciclaje y recogida selectiva de residuos en los ayuntamientos, por lo menos en los grandes como Madrid.
Otra cosa, me acaba de llegar el último número de A Látigo (el siete), y en el mismo, viene un artículo sobre el ácido pícrico que puede resultar algo alarmante. Lo que en ese artículo se dice es cierto, pero sólo para el ácido cristalizado, sin diluir. Los pescadores utilizamos, para teñir, disoluciones a muy baja concentración, que ni son explosivas, ni inflamables, ni excesivamente irritante (antiguamente se utilizaba el ácido diluido para desinfectar quemaduras). Desde luego que es venenoso, pero no creo que nadie sea capaz de beberse un vaso de ácido pícrico, y por chupar inadvertidamente una pluma teñida no ocurre nada.
La precaución que sí creo que debemos tomar es no almacenar gran cantidad de ácido cristalizado, lo que por otra parte no tiene mucho sentido pues para teñir basta con muy poca cantidad disuelta en agua, y la disolución así obtenida podemos tenerla años en un frasco de cristal sin que pierda poder colorante. Con cuatro o cinco gramos tenemos ácido pícrico para toda la vida.
En fin, que como tantas otras cosas el ácido pícrico exige algunas precauciones (y desde luego no dejarlo al alcance de los niños), pero tampoco es peor que otros muchos productos químicos (aguafuerte, sosa caústica, disolventes...) que todos tenemos en casa. Lo digo por si alguno después de leer el A Látigo no sabe que hacer con su ácido pícrico: si tirarlo a la basura y rezar para que el contenedor no explote o llamar directamente a los bomberos, o al cuerpo de artificieros de la Guardia Civil.