| Residuos vegetales |
He leido que con las pieles de cebolla (o con bolsitas de té usadas, y quitando previamente el té usado), poniendolas a hervir, se obtiene una tinción de materiales de color marrón (añadiendole vinagre como fijador del color).
La piel de cebolla (la cáscara externa) la he utilizado para teñir dubin, con resultados muy interesantes (una gama muy amplia de marrones-naranjas naturales, el color depende de la cantidad de cebolla y del tiempo de teñido).
También las agallas de los robles dan bonitos castaños (hice pruebas también con mezclas de agalla y corteza de cebolla). La brecina (Calluna sp.) tambien da bonitos colores en gama de marrón al amarillo sucio. El eucalipto (corteza) también tiñe de marrón amarillento. Las hojas de amapola tiñen de rojo. Los arándanos de lila. Los equisetos (cola de caballo) de verde. Las flores de girasol, de amarillo. Y hay un montón más de plantas tintóreas, pero con lo dicho creo que vale parair experimentando.
Advierto que para teñir con buenos resultados es a menudo menester preparar la tintada con algún mordiente (alumbre, crémor tártaro, vinagre, ácido oxálico...). Según utilicemos uno u otro mordiente el color final variará, a veces mucho.
Como no suelo tomar té, he estado probando con las pieles de cebolla, y los resultados obtenidos me han gustado bastante.
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Procedimiento:Pelamos unas cuantas cebollas, e introducimos las pieles en un recipiente que podamos poner a calentar. Cubrimos las pieles de cebolla con agua y lo ponemos a calentar hasta ebullición. Lo mantenemos hirviendo hasta que el agua adquiere un tono marrón anaranjado. Filtramos, para separar el líquido de las pieles. Añadimos un poco de vinagre al tinte. Introducimos el material que queremos teñir en el líquido caliente. Dejamos enfriar, aclaramos, y dejamos secar el material teñido. |
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