| Secante para moscas |
Yesca o Amadou:
El auténtico amadou se saca de los hongos de los géneros polypore y principalmente de el POLIPORUS FOMENTARIUS y del POLYPORUS IGNARIUS. Estas especies se encuentran en los bosques de hayas. Para su fabricación se utiliza solo la parte central, osea que se quita la corteza. Se le corta en finas lonchas y se le macea con un mazo (preferiblemente de madera) hasta que se queda con ese tacto característico esponjo-sedoso. Estos hongos pueden hacerse muy grandes, hasta 50 cms.
Sobre la yesca (que solemos denominar en francés, 'amadou', por esa manía que tenemos los pescadores de mosca de hablar un tanto raro, tal vez para presumir de nuestros conocimientos :-) , el hongo del que tradicionalmente se sacaba era el "Fomes fomentarius" (aunque hay otros hongos yesqueros, como el muy utilizado antiguamente "Fomitopsis officinalis", del alerce, o diversas especies del género "Phellinus", especialmente "Phellinus igniarius", incluso el muy común en los abedules "Pitoporus betulinus" hace una buena yesca si está a medio secar). Las denominaciones del párrafo anterior se referían a estos hongos, pero son denominaciones ya abandonadas por la taxonomía micológica actual, que ha sacado a los yesqueros del género "Polyporus", y de la familia "Polyporaceae", aunque siguen en el orden "Polyporales", para incluirlos en diferentes géneros y diferentes familias que mejor no menciono porque son nombres un tanto raritos. Los principales hongos yesqueros, "Fomes fomentarius" y "Phellinus igniarius" no son demasiado exigentes en cuanto a su hospedador, y crecen en cualquier tipo de árboles caducifolios, el primero especialmente en hayas, chopos, robles, fresnos y abedules; y el segundo en chopos y sauces, pero hay una cita incluso de una mata de romero infectada por este hongo. Como lo que nos interesa es la forma de preparar la yesca, que desde antiguo se ha utilizado, entre otras cosas, como secante (y por lo mismo como hemostático, y por ende para secar moscas, aunque a algunos bichólogos de tercera fila tal cosa les choque :-) transcribo lo que dice al respecto Texidor, en su "Flora farmaceútica de España y Portugal", 1871.
"Se cortan los hongos en fragmentos mondándolos de la capa exterior dura, y suelen macerarlos con agua, y aún, en algunas localidades, los lixivan con lejía colocados entre la ropa de la colada, y luego se les contunde con un mazo de madera para que se ponga flexible, suave, delgado y esponjoso".
Eso es lo que dice Texidor. Debo decir que en mis experiencias como fabricante de yesca he comprobado que si el hongo se coge cuando está activo (en la estación de crecimiento, entre el otoño y la primavera) no es necesario macerarlos con agua, o al menos yo no he encontrado ventajas al hacerlo. Si el hongo se coge en verano sí es conveniente esa maceración. El uso de la lejía sirve para blanquearlo. Hay que tener en cuenta que los poros de estos hongos van de arriba-abajo (o de abajo arriba), por lo que para lograr que su poder de absorción sea máximo hay que cortarlos en láminas horizontales, después de quitar la parte superior correosa.
Pañuelos de papel:
Yo utilizo para este menester el papel de celulosa de un simple pañuelo de papel; es lo más efectivo.