| FORRADO DEL TUBO DE ALUMINIO DE LAS CAÑAS: |
Medir y cortar el cuero,
sacando una linea recta cortada con un cutter afilado. Cortar de largo sacando
una escuadra perfecta y dándole una demasía de uno o dos centímetros.
Marcar en el tubo una linea recta con rotulador indeleble, la linea debe ser
completamente perpendicular al extremo. Sobre esta linea debe coincidir el corte
recto del cuero.
Lijar el tubo para darle mayor agarre a la cola.
Limpiar el tubo con un paño seco y seguidamente con disolvente o similar.
Aplicar cola de contacto en el tubo y en el cuero con generosidad.
Dejar secar y empezar pegando sobre la linea recta el corte recto del cuero
empezando por la punta y obligando el cuero poco apoco, pegando solamente dos
o tres centímetros girándolo. Repetir la operación hasta
dar la vuelta completa al tubo.
Atacar con un taco de madera con el canto vivo, la junta de las dos piezas de
cuero.
Cortar el sobrante, con una cuchilla bien afilada, colocándola de forma
plana al tubo.
Cortar el sobrante por la parte contraria al tapón, haciéndolo
en chaflán, para que coincida la menor parte de material posible con
el final.
Aplicar betún sobre el corte, del mismo color que el cuero.
Existe otra forma de rematar
la junta que quedaría mejor que es como lo hacen los encuadernadores.
Consiste en vaciar el cuero con una cuchilla en forma de u, por la cara basta
del cuero para que sea la cara fina la que monte sobre el corte. El método
se llama chiflar el cuero.
Lleva mas trabajo pero la terminación de la junta es muy superior.
También valdría cortando el cuero con un chaflán muy pronunciado
,creo.
El cuero se puede grabar con un soldador de punta si bien existe una herramienta especial para esta operación, con un termostato que hace que la temperatura del grabador sea la ideal, siendo conveniente hacer pruebas en una pieza que no valga, pues si el grabador o soldador esta demasiado caliente el cuero se arrebata y no sale un trazo uniforme y limpio. Esta técnica se llama pirograbado, aunque el pirograbado se hace habitualmente en madera.
De esta manera se personaliza y queda con una terminación muy clásica y realmente bonita, añadiéndole al nombre del propietario y detalles de la caña algún dibujo rela- cionado.
Texto © Eugenio Garcia, abril 2001