RIO ALBERCHE



Río:     Alberche

Cuenca Hidrográfica:     Tajo

Afluente de:      Tajo

Comunidad Autónoma:     Castilla León

Provincia:     Avila

Localidad de Referencia:     Burgohondo, Navatalgordo

Descripción de la zona de Pesca:      EL río en esta zona está dominado por grandes moles de granito y escasa vegetación que se reduce a los alisos en algunos tramos y al dominio de la jara. Está aquí quizás lo más bonito del río Alberche con un caudal ya respetable por lo aportado por la Garganta de Navarrevisca-Serranillos. Fue antaño esta zona extraordinaria para la trucha pero el maltrato y la contaminación la ha llevado a convertirse en un lugar de escasos éxitos (aunque no nulos ni mucho menos), que tan sólo por su entorno merece la visita. Esta zona del Alberche, si no la conocéis, os sorprenderá por su naturaleza agreste y su paisaje impresionante. Por desgracia ya no por sus buenas y abundantes capturas.
El acceso a la zona se hace desde la carretera que va de Burgohondo a Navarrevisca. Unos cientos de metros antes de que esta cruce el río en el llamado "Puente Morisco" a mano derecha hay un barrio perteneciente al municipio de Navatalgordo. El camino (en general en buen estado) que sale entre un bar y el conjunto de casas hay que continuarlo dejando las casas a la derecha, tras la subida de una fuerte cuesta, al coronar veremos ya el río en el fondo del valle. Para describirlo y por su longitud dividiré la zona en cinco tramos pescables.
Como primer tramo podemos considerarlo desde aquí mismo y hasta llegar a una chopera junto a una presa en donde el camino más se acerca al río es una excelente opción de pesca. Toda ella dominada por rápidos y grandes pozos, algunos de los cuales se alargan perdiendo profundidad a modo de cortas tablas muy pescables.
Como segundo tramo nos situaríamos en esa chopera, justo por encima de la cual hay una gran poza que recibe la incorporación del cauce de un viejo molino y que es muy productiva. Si seguimos subiendo tenemos un tramo de rápidos y pozas (aguas muy bravas) excelente y relativamente pescable con moscas de torrente y/o ninfas pesadas.
Como tercer tramo accedemos a pie junto al cauce del Molino hasta alcanzar la presa, que contiene enormes enormes barbos y alguna gran trucha. Continuando accedemos al inicio del este tercer tramo en una gran poza dominada por dos paredes de granito, la que nos da paso no es tan vertical como la opuesta y nos permitirá pescar el final y el comienzo de esta poza. Desde aquí el río gana altura más rápidamente y lo hace entre grandes moles de granito, con muy escasa vegetación de ribera y a base de pozas, de buena profundidad y todas pescables.
Como cuarto tramo debemos continuar la pista hasta su final en el corazón de un pinar y con el río más impresionante si cabe. En este lugar, desde donde no nos será posible continuar con el coche podemos acceder directamente al río bajando desde lo alto del pinar siguiendo un sendero que nos lleva a un "temible" puente de troncos de madera carcomida. El movimiento en este tramo empieza a ser más complicado, es intrincado, lleno de grandes granitos más difíciles de saltar, laderas muy, muy inclinadas y con una vegetación menos amistosa (zarzas y otros arbustos rompevadeadores). Aquí vadear es casi imposible. El río es una sucesión de profundas pozas en las que (si el río no va muy bajo) se muestra con toda su fuerza y no deberemos retarle sino respetarle. Aquí, aún difíciles hay bastantes truchas.
El quinto tramo requiere una caminata desde el mismo lugar donde accedemos al tramo anterior, pero continuando la pista hasta finalizar el pinar y abriéndosenos delante nuevamente el valle, más accesible. Es un tramo que podremos pescar hasta alcanzar la desembocadura de la garganta de Serranillos-Navarrevisca donde se sitúa el límite inferior del coto de Navalosa. El río vuelve a parecerse enormemente al del primer tramo.

Comentario:      La temporada hábil es la establecida para la trucha en la orden de vedas anual de Castilla-León.
Las moscas que mejor resultado me han dado han sido en las aguas bravas (la mayoría) el Pardón, el tricóptero de ciervo, las ninfas muy plomadas y con cabeza dorada para pescar rápidos y pozas respectivamente, microtricópteros marrones (claros y oscuros), dípteros y emergentes de culo de pato en las aguas más calmadas, sin olvidar un buen WollyBugger si practicamos streamer y que en algunas pozas puede dar grandes sorpresas.
Del primer al tercer tramo podremos encontrarnos tanto con alguna trucha como con barbos, bogas y cachos.
Desde aquí río arriba, truchas, cachos y algún gobio procedente de antiguas repoblaciones. Las truchas autóctonas son muy negras, con pocas y enormes pintas rojas. Podremos también ver comunes y arcoiris de repoblación.

Permisos:      Con la licencia de Castilla y León y tal y como establece la Orden de vedas es libre y pescable toda la temporada truchera excepto los lunes y los jueves habrá de hacerse sólo sin muerte.

Información Facilitada por:      Antonio Fernández Pinto


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