RIO PIEDRAFITA
Río: Piedrafita
Cuenca Hidrográfica: Cantábrica
Afluente de: Río Güeña
Comunidad Autónoma: Principado de Asturias
Provincia: Asturias
Localidad de Referencia: Cangas de Onis
Descripción de la zona de Pesca: Se trata en su totalidad de un río libre, que se
podría catalogar como de alta montaña, aunque oficialmente no tiene reconocida esta
característica.
Saliendo
de Cangas de Onís en dirección a Covadonga, al llegar a la población de la Venta no
encontramos con una rotonda donde la carretera se dirige hacia los Lagos de Covadonga ó
hacia Cabrales. Siguiendo en dirección a este último punto, más adelante nos
encontraremos con el pueblo de Corao, el cual dejamos a mano derecha y después de dejar
atrás y a la derecha una desviación que se dirige hacia el pueblo de Intriago estaremos
en una gran recta en cuyo final y siguiendo en dirección a Cabrales nos encontramos con
una pequeña caseta de hormigón que es una parada de autobuses. Aquí podemos dejar dejar
el coche, pues el río se encuentra a escasos cien metros, pudiendo optar por pescar un
tramo del río Güeña o adentrarnos aguas arriba en el río Piedrafita.
Comentario:
Este río lo podemos pescar, dependiendo de la normativa anual, aproximadamente desde
mediados de marzo hasta últimos de agosto. Para empezar hay que dejar claro que es un
río muy pequeño y muy cerrado de arboles y maleza. Solo apto para los que buscan
complicarse la vida con lances de precisión. Yo siempre digo que, cuando voy a este río,
voy de "caza", porque como no aceches a las truchas como un verdadero depredador
no te comes ni un rosco, más aun teniendo en cuenta que si te pasa por delante otro
pescador la truchas están a la defensiva, cuando no debajo de una piedra.
Yo
utilizo una caña de 8 pies, línea 4 y me defiendo bastante bien. Alguna vez he entrado
con una caña de 9 pies y esos pocos centímetros de diferencia te hacen bastante la vida
imposible. Procuro llevar un bajo de línea no muy largo, pues las pozas no permiten
muchos excesos. En la mayoría de los casos hay que pescar a punta de vara, así que vete
preparando un bajo equilibrado en condiciones.
En cuanto a
las moscas, por mi parte no veo especial productividad hacia uno u otro modelo, lo único
a tener en cuenta en llevar un surtido de moscas acordes con la época y variado en
tamaño. Que no falten los tricópteros (por lo menos dos modelos: con tejadillo rojo y
con tejadillo pardo) en tamaños del 16 1XL y más pequeños. Del resto un poco de
todo. Un consejo: a partir de últimos de mayo es pecado no llevar consigo unos cuantos
modelos de mosca en negro y color teja.
Se pueden
utilizar otro tipo de moscas (ninfas, emergentes, etc.), pero para un primer contacto,
personalmente recomendaría la mosca seca, ya que no se utiliza mucho para pescarlo (la
mayoría de los pescadores utilizan cebo natural o cucharilla) y no me gustaría que el
visitante se llevase una mala impresión de este río por haber pasado una tarde infernal
desliando continuamente la ninfa de los arbustos que hay en cada poza, donde precisamente
están las truchas expectantes, siempre respetando el buen hacer y el libre albedrío del
pescador.
La truchas son
de talla pequeña, por lo que desde aquí apelo a la conciencia de los que se aventuren a
conocer este río para que las traten como si fueran las últimas de la Tierra. Aquel que
lo visite se dará cuenta de lo que quiero decir sin más explicaciones. En una jornada
normal de pesca y trabajando se puede asegurar la diversión, contando con que a pesar de
lo pequeño del cauce (en la mayoría de los sitios no supero los tres metros), de día en
día te sorprende con ejemplares dignos de ríos de talla superiores.
Volviendo a lo de
antes, si tenéis la suerte de poder conocer este río, tal vez tengáis la desgracia de
observar el último tramos del mismo, la desembocadura, totalmente revuelta, como si fuera
un paso de maquinaria pesada, y lo que realmente sucede es que en este tramo abundan las
larvas de tricóptero (Maravallo) y aquí vienen todos los pescadores a buscar el preciado
cebo, levantando hasta la última piedra del cauce y olvidándose luego de colocarla tal y
como se la encontró.
Se podría
clasificar en dos partes claramente diferenciadas:
1º) Desde la desembocadura hasta la población de Llenín. Nos encontramos con una serie
de terrazas y pequeñas cascadas que se van alternando con pequeñas tabladas y rabiones,
continuando con un serpenteante trazado del río aprisionado entre lajas pizarrosas y
rodeado de fincas y prados. Es el trozo que más me gusta y que más pescado esta.
2º) Desde el pueblo de Llenín hacia arriba. Buenos pozos, aunque pequeños, en las
inmediaciones del pueblo. De aquí hacia arriba solo es recomendable para aquellos que
pesquen a caña fija (la mosca atada con un trozo de sedal a la puntera de la caña, de al
menos 5 m.).
Buena suerte y que os guste tanto como a mi
Permisos: Al
tratarse de un tramo libre no hace falta ningún permiso, solo ajustarse a la normativa
autonómica anual en lo referente a horarios, días que no se pesca (normalmente los
jueves), talla y cupo.
Información Facilitada por: Jesús A. García García.